Condicionan la entrada a EEUU de las turistas embarazadas

WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tomó medidas por el disgusto que le produce que inmigrantes viajen al país para dar a luz, lo que convierte al recién nacido en ciudadano estadounidense de manera automática.

El Departamento de Estado ha anunciado restricciones de los visados a las turistas embarazadas, que tendrán que demostrar que pueden afrontar el coste de los tratamientos médicos para poner un pie en el país.

La regulación no es fácil, ya que el embarazo puede no ser evidente y se encuentra a la discreción del consulado, y podría enfrentarse a muchos obstáculos legales.

No hay ninguna ley que impida viajar a Estados Unidos sólo con el propósito de dar a luz, práctica muy extendida entre inmigrantes latinoamericanas pero también entre turistas chinas y rusas con alto poder adquisitivo, reveló Expansión

El llamado turismo de maternidad propicia redes mafiosas que buscan enriquecerse de manera ilícita y que cobran grandes cantidades a mujeres extranjeras embarazadas para que den a luz en Estados Unidos. Una mujer fue condenada hace unas semanas por cobrar hasta 80.000 dólares a embarazadas chinas para que sus hijos nacieran en California.

El Centro de Estudios Para Inmigración (CIS) calcula alrededor de 33.000 casos de turismo de nacimiento en 2017, según últimos datos disponibles, basado en mujeres que tuvieron un hijo en Estados Unidos y posteriormente se marcharon. No cuenta, por tanto, aquellas que decidieron quedarse y que tendrían el estatus de inmigrante ilegal, pese a que sus hijos sean ciudadanos.

La regulación es más complicada en zonas como la isla Saipán (perteneciente a las Islas Marinas del Norte), donde las mujeres chinas pueden entrar sin visa y donde en 2018 se registraron más nacimientos de turistas que de residentes. Las autoridades están tratando de poner coto a esta pauta y, hace unos días, la aerolínea Hong Kong Express Airways obligó a una pasajera a que se hiciera la prueba de embarazo, lo que desató una gran polémica.

 

FUENTE AL MOMENTO