En lo que va de año, el país registra 6,776 casos sospechosos de dengue

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) reiteró este jueves su llamado a adoptar medidas para eliminar los criaderos de mosquitos Aedes aegypti, con miras a reducir la transmisión de dengue, enfermedad viral que va en ascenso vertiginoso en la región de Las Américas.

El director de la OPSJarbas Barbosa, señaló que «hasta el 26 marzo de 2024, Las Américas registraron más de 3.5 millones de casos de dengue, incluyendo más de 1,000 muertes. Eso es motivo de preocupación, ya que representa tres veces más casos que los reportados para esta misma fecha en 2023″.

El año pasado, en Las Américas se notificaron 4.5 millones de casos, un récord histórico.

Los tres países con mayor tasa actual de incidencia son: BrasilParaguay y Argentina, representando el 92 % de todos los casos y el 87 % de las muertes relacionadas con esta enfermedad.

«Probablemente sea la peor temporada en Las Américas«, vaticinó Barbosa.

República Dominicana no es una excepción a esta realidad, acumulando, en este 2024 unos 6,776 casos sospechosos hasta la semana epidemiológica 13, cuando en 2023 no se registró una cifra similar (6,068 pacientes) hasta la semana 34, es decir, del 20 al 26 de agosto, de acuerdo con las estadísticas de la Dirección General de Epidemiología (Digepi).

La tabla de reporte de casos publicada en la web de la OPS, indica que, de los 6,776 casos con sospechas, solo se han confirmado 636 por pruebas de laboratorio y 53 han sido clasificados como casos de dengue severo.

En 2022, no fue hasta el 1 de octubre cuando en el país se contabilizaron 6,601 casos sospechosos de dengue, ese decir, en el último trimestre del año, a diferencia de 2024 cuando ya se alcanzó en el primer trimestre.

El doctor Barbosa destacó que, en los últimos 12 meses, la OPS ha emitido nueve alertas epidemiológicas por el aumento de casos dengue, enfocadas en la prevención de enfermedad.

Asimismo, detalló que las condiciones climáticas como El Niño o el calor del verano y sequías intensas han incidido para la reproducción del mosquito y determinantes sociales como poco acceso a agua potable, hacen que los ciudadanos acumulen agua en contenedores, facilitando los criaderos.

Resaltó que «todas las enfermedades transmitidas por vectores pueden verse afectadas por el cambio climático. Hay que estar más preparados para el verano cuando, a partir de julio, se espera un aumento habitual de casos en el hemisferio norte».

El director de la OPS agregó que la estrategia de prevención no se limita a dengue, sino a todas las arbovirosis, incluyendo zika y chicungunya, con capacitaciones a más de 360 mil especialistas en la región, dándole prioridad a las zonas de alta transmisión.

«La OPS hace un llamado a todos los países a intensificar los esfuerzos para eliminar criaderos y protegerse de las picaduras como principales medidas para evitar la propagación de dengue«, declaró.

Asimismo, Barbosa insistió en la importancia de un manejo clínico oportuno para los pacientes con síntomas, citando fiebre, dolor abdominal, vómitos, somnolencia y sangrado como los más comunes.

«La mayoría de la gente no acude al médico porque los síntomas los confunden con una virosis cualquiera, de ahí la importancia para mantener la vigilancia de que se acuda al médico ante la presencia de síntomas», dijo el galeno.

Pidió mayor involucramiento de las comunidades en la lucha contra el mosquito y a los medios de comunicación, difundir mensajes de prevención para combatir la desinformación.

El dengue es una enfermedad cíclica, cuyos períodos de transmisión suelen superar los 12 meses, y que se dispara cuando empieza a circular un serotipo diferente.

Vacunas

Sobre la vacuna de dos dosis, fabricada por la empresa japonesa Takeda, el doctor Barbosa aseguró que es un biológico de «producción muy limitada» y que, al tratarse de un producto relativamente nuevo, debe ser acompañada de estudios sobre cómo se comporta sobre los diferentes serotipos de dengue y registro de efectos adversos.

«La vacuna en estos momentos no es la mejor salida para reducir la trasmisión», enfatizó el director de la OPS.

Brasil y Argentina son los países que están aplicando esta vacuna en mayor cantidad. Esta va dirigida a niños y adolescentes con edades entre los 6 y 16 años.