La realidad sobre el hambre en Gaza

Los niños se están muriendo de hambre en Gaza, donde la situación es tan terrible que según la ONU la hambruna es «casi inevitable».

Esta es la realidad de la crisis alimentaria en este territorio palestino asediado por Israel en su guerra contra el grupo islamista Hamás:

Niños demacrados

Al menos 20 personas han muerto por desnutrición y deshidratación en Gaza, informó este miércoles el ministerio de Salud del territorio, controlado por Hamás.

Varios medios de comunicación, incluida la AFP, publicaron imágenes de niños raquíticos, con los ojos hundidos y el rostro demacrado.

Trabajadores de la Organización Mundial de la Salud (OMS) visitaron hospitales en el norte de la Franja de Gaza durante los últimos días, por primera vez desde octubre.

Observaron «niveles graves de desnutrición, niños muriendo de hambre, escasez importante de combustible, alimentos y equipamiento médico, edificios hospitalarios destruidos», según el jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

En Gaza, el 90% de los niños de entre 6 y 23 meses y las mujeres embarazadas y lactantes se enfrentan a una grave escasez de alimentos, según una alianza de oenegés liderada por Unicef y Global Nutrition Cluster.

Estas organizaciones acusan a Israel de bloquear la entrada de ayuda humanitaria mientras combate a Hamás en la Franja de Gaza como consecuencia de un ataque a su territorio el 7 de octubre que desató la guerra.

Ese día comandos de Hamás mataron a 1.160 personas, en su mayoría civiles, según un balance basado en cifras oficiales israelíes. En represalia, Israel lanzó una campaña aérea y terrestre en Gaza que ya deja 30.717 muertos, sobre todo civiles, según el Ministerio de Salud gazatí.

«Como potencia ocupante en Gaza, Israel tiene la responsabilidad de garantizar que la población ocupada reciba alimentos y suministros médicos», dijo a la AFP el Comité Internacional de Rescate.

«El método de guerra destinado a hacer padecer hambre deliberadamente a los civiles privándolos de bienes esenciales para su supervivencia, incluso obstruyendo la ayuda entregada en el marco de la Convención de Ginebra, es un crimen de guerra», añadió la oenegé.

Al comienzo de la guerra, el ejército israelí pidió un «asedio completo» del territorio, privando a los palestinos de alimentos.

Más tarde las autoridades israelíes se han retractado y aseguran que el país facilita la entrada de ayuda.

Pero sigue siendo insuficiente.

La ONU afirmó el martes que las tropas israelíes bloquearon un convoy que se dirigía hacia el norte del territorio, obligándolo a retroceder antes de ser saqueado «por una multitud desesperada».

La semana pasada, un reparto de ayuda en Gaza degeneró en tragedia, que acabó con decenas de muertos, en una estampida o por disparos israelíes, según distintas versiones.

Desde entonces, Estados Unidos ha llevado a cabo lanzamientos aéreos de ayuda alimentaria, con una eficacia limitada.

 Consecuencias

Las imágenes de Gaza revelan una de las peores formas de desnutrición, la emaciación, explicó a la AFP Dabney Evans, directora del centro de emergencias humanitarias de la universidad estadounidense de Emory.

La emaciación, causada por una caída drástica en la cantidad de calorías ingeridas, provoca un «shock» corporal, explica.

Recuperar la buena salud requiere entonces vigilancia médica, y no solo comer. Si no se hace bajo control, puede resultar peligroso.

El hospital Kamal Adwan, en el norte de Gaza, solo dispone de medios para tratar alrededor de la mitad de los casos de desnutrición, declaró alarmado a la AFP el pediatra Imad Dardonah.

«No tenemos nada para darles, lo máximo que podemos hacer es darles una solución salina o una solución azucarada», añade.

En caso de desnutrición prolongada, las consecuencias a largo plazo son devastadoras: retraso en el crecimiento, dificultades de aprendizaje o incluso un sistema inmunológico debilitado.

Algunas personas sufrirán las consecuencias «el resto de sus vidas», dijo a la AFP Anu Narayan, asesor de Unicef en nutrición infantil.

«Esto puede tener un efecto en el desarrollo cognitivo de los niños y en su capacidad para funcionar normalmente a largo plazo», añadió.

 ¿Hambruna?

Desde 2004, la palabra hambruna tiene una definición técnica: cuando al menos el 20% de la población enfrenta escasez de alimentos, el porcentaje de desnutrición aguda supera el 30% y 2 personas de cada 10,000 mueren de hambre diariamente.

Solo se declaró dos veces en la década anterior, en Somalia en 2011 y en Sudán del Sur en 2017.

Pero, asegura Narayan, aunque la crisis en Gaza aún no entra en esta categoría, «se dan todos los factores que ponen en peligro a las personas, en particular a los niños pequeños».